Víctor Jiménez Serrano.

La película de Fincher nos muestra claramente un tópico literario que es "Carpe Diem" ya que la película enfatiza el tema de la vida y la muerte y el aprovechamiento de cada momento por parte de Button adaptándose a las circunstancias y superándolas para conseguir la felicidad. En la película se nos muestra la vida de Benjamin que debe afrontar un problema nada usual, vivir rejuveneciendo. Un incoveniente quizá es saber el final de su vida. Button va creciendo rodeado de ancianos que poco a poco le van dejando sólo. A pesar de ello siempre tiene la compañía de Daisy, de la cual está enamorado pero debido a la abismal diferencia de edad, su relación no prospera. En la película además de esta relación amorosa que da sus frutos en el ecuador de la vida de Button y Daisy, se muestra una lucha contra el destino de Benjamin y una lucha contra su propia vida ya que debe adaptarse a las circunstancias que van surgiendo. Un ejemplo es la incapacidad de jugar con los jóvenes en el parque cuando tiene apenas ocho años, teniendo que estar en la residencia sin poder moverse. El cambio de lógica en la vida y muerte de Benjamin impregna a la historia de un halo sombrío al romper con ciertas convenciones sociales que sólo sirven para develar nuestro destino; de manera constante, un balde de agua fría nos cae en la cabeza, borrando la convencional historia de amor que se establece como argumento principal.

Por otro lado quiero destacar que la historia es muy extensa donde cabe señalar la grandiosidad de cada escena por separado pero que pierde esa perfección al unir todas las partes. El director al finalizar la película no quedó satisfecho porque el film en su conjunto no era de su agrado. Le gustaban las historias por separado pero luego en computo global fallaba la conexión entre las historias. Además hay escenas como la del remolcador o el hotel donde el director se excede provocando monotonía y aburrimiento en el espectador. Si el director hubiese acortado la película y hubiese dejado las principales tramas, la película se haría más amena y entretenida y quizá hubiese conseguido más Oscar.

Los Oscar que se llevó la película si los considero legítimos debido a la extraordinaria labor por parte de maquillaje y efectos. Se consigue con sólo un personaje elaborar el procedimiento de toda una vida envuelta en dificultades.

De la película lo que más me gustó de la historia fue el mensaje: vivir el momento, porque el paso del tiempo es inevitable, ineludible.

En cuanto a la música, estamos frente a algo magistral, el compositor francés Alexandre Desplat realiza una banda sonora increíble. Melodías abstraídas e íntimas, con rocíos de melancolía. En mi opinión, una música muy superior a las demás nominadas a los Oscar americanos.

 

Director: David Fincher, con guión de Eric Roth

Reparto: Brad Pitt, Cate Blanchett, Tilda Swinton y Jason Flemyng

Duración: 167 minutos.

Sinopsis:

David Fincher nos sorprende una vez más con otra de sus polémicas películas; el también director de Se7en y Alien 3 nos muestra un ensayo extraordinario sobre el valor de la vida y la muerte.

Benjamin Button nace con una extraña enfermedad, vive en Nueva Orleans siendo un anciano, y en lugar de envejecer como todos los demás, Benjamin rejuvenece. El amor llega para Benjamin a temprana edad en forma de una bella niña pelirroja, Daisy, pero pareciera que la edad los separa, mientras Benjamin descubre las aventuras de su temprana y avanzada edad embarcándose en un remolcador. La película es llevada por medio de unos diarios que le son leídos a una señora moribunda en un hospital de Nueva Orleans, mientras el huracán catrina se avecina